El Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó por segundo año consecutivo el Encuentro de Identidad PUCV, una instancia de reflexión y diálogo entre los integrantes de la comunidad del Instituto, orientada a profundizar en los valores que inspiran la identidad de la Universidad.
La actividad contó con el apoyo de la Pastoral Universitaria y permitió generar un espacio de encuentro entre los distintos estamentos del Instituto, para compartir experiencias, reflexionar sobre la vida comunitaria y proyectar desafíos comunes, en el contexto de la identidad católica de la institución.
Pablo García, académico y consejero pastoral del Instituto de Historia, destacó la importancia de esta instancia para fortalecer los vínculos entre sus integrantes. “Es un espacio importante porque nos detenemos en medio del movimiento del trabajo para encontrarnos entre los distintos grupos y estamentos que conformamos el Instituto de Historia. Nos permite reflexionar respecto a cómo estamos y hacia dónde queremos ir en conjunto”, señaló.

Por su parte, José Torres, coordinador de Pastoral del barrio Sausalito, explicó que estas iniciativas buscan promover espacios de reflexión en torno a la identidad católica y su expresión en la vida universitaria.
En esta oportunidad, la jornada estuvo centrada en la encíclica Dilexit Nos, del papa Francisco, que aborda el amor humano y divino del corazón de Jesucristo. A partir de este documento, los participantes reflexionaron sobre la importancia de cultivar una comunidad abierta, acogedora y fraterna.
“Nos reunimos para reflexionar sobre cómo pueden contribuir a generar un corazón abierto y dispuesto a acoger a todos y, sobre todo, entre ellos; y cómo, desde el Instituto, pueden proyectar sus iniciativas y acciones para que la fraternidad y la hermandad se puedan vivir en el día a día”, expresó José Torres.
De esta manera, el segundo Encuentro de Identidad PUCV propició un espacio para fortalecer la convivencia entre los integrantes del Instituto de Historia y reflexionar sobre cómo los valores que inspiran a la Universidad pueden expresarse en las relaciones cotidianas, tanto en las labores académicas como en el trabajo de sus funcionarios.

Por Florencia Basualdo
Facultad de Filosofía y Educación


